Incertidumbre en Potosí mientras el MAS y plataformas miden fuerzas

A una semana de las fiestas patrias, hay preparativos para acoger los festejos, pero también se tensiona el ambiente ante la movilización de colectivos ciudadanos del Bolivia dijo No y las advertencias de los movimientos sociales afines al MAS, que respaldan la repostulación del presidente Evo Morales.

Aunque las autoridades y la dirigencia potosina confían en que predominará el carácter pacifista por la patria, en los ciudadanos existe preocupación.

La Asociación de Rentistas de la Minería Privada en Potosí, que tiene al menos 1.000 afiliados, aún no define su participación en los actos por el temor ante la llegada de grupos afines al partido de Gobierno y de los opositores que defienden los resultados del 21-F.

“Siempre hemos participado, pero ahora vamos a analizarporque hay un poco de miedo de que suceda algo y tenemos muchos afiliados de la tercera edad”, indicó Miguel Chincha, secretario general.

Otros sectores como la Asociación de Extrabajadores Mineros Rentistas Cooperativistas y Derechohabientes de Potosí, que aglutina a más de 2.000 miembros, ha decidido participar como ciudadanos bolivianos y no tomar partido por ninguno de los bandos, explicó su presidente Alberto Mamani.

El sector minero cooperativista estará de forma masiva en los festejos, así lo hizo conocer el dirigente Fernando Gonzales, presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin).

“Todos somos bolivianos y vamos a demostrar el civismo para el 6 de agosto. Nosotros no vamos a contrarrestar la visita de ellos (los del 21-F), lo importante es manejarnos como bolivianos”, indicó el dirigente luego de salir de una reunión con el gobernador potosino, Juan Carlos Cejas.

Por su lado, el gobernador potosino insiste en que se están esmerando en dar un buen recibimiento a los visitantes. “Lo que está en juego es la imagen de Potosí. No voy a entrar en el tema político, estamos en un país democrático, pero quisiéramos que este tema del 6 de agosto (sea) en el que digamos todos ¡viva Bolivia! y le rindamos nuestro homenaje”.

Sobre este aspecto, la concejala de Unidad Nacional de Potosí, Azucena Fuertes, dijo que como potosinos siempre se han caracterizado por ser buenos anfitriones y “no va a ser la excepción el 6 de agosto, porque vamos a recibir con los brazos abiertos, con un cafecito caliente, a toda la gente que venga. En esta oportunidad vamos a creer en el Gobierno en el sentido de que no va a haber ninguna represión”.

“Queremos decir públicamente como potosinos que cualquier acto de violencia que se registre en Potosí va a ser responsabilidad exclusiva del MAS”, advirtió la edil. El presidente de la Brigada Parlamentaria Potosina, Pablo Berríos, cree que en las plataformas hay intereses políticos individuales y que tienen derecho a protestar, pero que no es el momento ni el escenario.

El grito del 21-F

Al menos 16 plataformas de la ciudad y de las provincias potosinas, y otras que llegaron de Santa Cruz, La Paz y Sucre, se reunieron la noche del jueves, cuando aprobaron una resolución con cinco puntos. En el segundo establecieron convocar a todos los bolivianos que viven dentro y fuera del país a la gran concentración y marcha en defensa de la democracia y respeto a la Constitución a realizarse en Potosí el lunes 6 de agosto.

Están definiendo el recorrido que harán, porque su objetivo es ser escuchados por el presidente Evo Morales. También acogieron muy bien la sugerencia de entregar un candado al mandatario para decirle que no es grata su presencia en el departamento. En los días previos tomarán alguna plaza para hacer sus concentraciones con todos los que lleguen de otros departamentos a respaldar el 21-F.

Las Plataformas Unidas por Potosí tienen previsto salir a las calles y plazas. “Estamos luchando para que exista democracia,quieren meternos a la confrontación, pero nosotros no vamos a caer en ese juego, lo que haremos es hacer escuchar nuestra voz”, indicó Milton Navarro, de la Plataforma Potosí Se Respeta. Navarro insistió en que estas plataformas son de ciudadanos de a pie y, por lo tanto, no tienen ningún tinte político.

“No queremos división en las plataformas”, enfatizó luego de que el tema político elevó de tono la última parte de la reunión de las plataformas, porque algunos pedían que dejaran el salón los que antes participaron en algún partido político y eso generó debate, y finalmente coincidieron en que no era el momento de recordar el pasado de algunos activistas, sino de mirar hacia adelante.

Kelly Tejeda, de la plataforma de mujeres de La Paz, recordó que como activista fue arrestada por la Policía cuando pedía el apoyo para el voto nulo y es perseguida desde 2013, y señaló su preocupación porque cree que el Gobierno tiene gente infiltrada en las plataformas. “Esta lucha no es de ningún político ni de ningún funcionario masista. Estamos rearticulando la lucha porque hemos visto que hay grupos que se hacen llamar plataformas y son políticos, y nos están dividiendo al interior de la institución”, denunció.

Paralelismo

Paralelismo En Potosí hay dos comités cívicos con posiciones diferentes. El que lidera Marco Antonio Pumari señala que tiene 42 instituciones y están preocupados porque han escuchado manifestaciones de militantes del MAS que amenazan no solamente a las plataformas que van a llegar, sino también a la misma población potosina con el tema de no dejarlos gritar y que algunos campesinos han señalado que van a responder tipo tinku.

“Para nosotros solamente es un acto político del Movimiento Al Socialismo”, enfatizó al indicar que van a exigir el respeto a los resultados del 21-F porque es del pueblo. Señaló que el paralelo es “un brazo político del MAS” en complicidad con organizaciones que nunca hicieron vida activa dentro de la institución cívica.

En respuesta, Óscar Gardeazabal, que preside el otro Comité Cívico, señaló que el grupo de Pumari es el “comité cívico político de Potosí”, mientras que ellos son el del desarrollo y tienen 80 instituciones afiliadas, porque han abierto las puertas a todos. Subrayó que no van a asumir partido a favor o en contra de nadie, porque es una actividad netamente cívica y que las plataformas o grupos que quieran hacerlo tienen toda la libertad, pero ellas también saben hasta donde es su derecho.

El Deber

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