OMS: Reabrir sin tener el control de la transmisión del coronavirus es una receta para el desastre

El organismo recomienda a las personas tomar las medidas que está comprobado que funcionan para protegerse a sí mismas y a los demás. Y «evitar las tres C»: espacios cerrados, lugares concurridos y entornos de contacto cercano”.

A más de ocho meses de que el coronavirus (Covid-19) se expandió por el mundo desde China, países como Bolivia encaminaron medidas para su contención, entre ellas los confinamientos o cuarentenas, que por meses afectaron en la economía de la población, por lo que muchos determinaron retomar la normalidad en sus actividades. Sin embargo, expertos advierten que estas determinaciones deben realizarse con el adecuado control de la transmisión.

“Si los países se toman en serio la apertura, deben tomar en cuenta la supresión de la transmisión y la importancia de salvar vidas. Esto puede parecer un equilibrio imposible, pero no lo es, se puede hacer y se ha hecho. Pero solo se puede conseguir si los países tienen el control de la transmisión, cuanto más control tengan sobre el virus, más se pueden abrir. Reabrir sin tener el control es una receta para el desastre”, dijo hoy el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Gebreyesus.

Adhanom Gebreyesus aseguró que la Organización comprende que las personas están cansadas y anhelan continuar con sus vidas, así como los países quieren que sus economías vuelvan a funcionar.“Eso es lo que también quiere la OMS. Los pedidos para quedarse en casa y otras restricciones son algo que algunos países sintieron que debían hacer para aliviar la presión sobre sus sistemas de salud. Pero se han cobrado un alto precio en los medios de vida, las economías y la salud mental”, dijo.

Agregó que la Organización apoya plenamente los esfuerzos de reapertura: “queremos que los niños regresen a la escuela y las personas que regresen al lugar de trabajo, pero queremos que se haga de manera segura”, explicó.

Fue hoy durante una conferencia de prensa que el director de la OMS dio a conocer los datos sobre la primera encuesta indicativa del impacto de la Covid-19 en los sistemas de salud basada en informes de 105 países alineados a esta organización.

Los servicios suspendidos agravaron la crisis

La mayoría de los países informaron que se suspendieron muchos servicios de rutina y electivos, mientras que la atención crítica, como la detección y el tratamiento del cáncer y la terapia del VIH, ha experimentado interrupciones de alto riesgo en los países de bajos ingresos. 

“La encuesta arroja luz sobre las grietas en nuestros sistemas de salud, pero también sirve para informar nuevas estrategias para mejorar la prestación de atención médica durante la pandemia y más allá», dijo Adhanom Ghebreyesus.

Este informe establece, por ejemplo que los países experimentaron, en promedio, interrupciones en el 50% de un conjunto de 25 servicios de seguimiento en salud. 

Las áreas de las que con mayor frecuencia se detuvieron los servicios fueron: servicios de extensión (70%), servicios en establecimientos (61%), diagnóstico y tratamiento de enfermedades no transmisibles (69%), planificación familiar y anticoncepción (68%), tratamiento para enfermedades mentales (61%), y diagnóstico y tratamiento del cáncer (55%). 

Otros importantes servicios afectados fueron los de urgencias. Las clínicas de servicio 24 horas se vieron afectadas en el 22% de los países, las transfusiones de sangre urgentes se interrumpieron en el 23% de las naciones, y la cirugía de emergencia se vio afectada en el 19%.

“La encuesta muestra que hasta el 70% de los servicios se han interrumpido para los servicios esenciales, incluida la inmunización de rutina, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades no transmisibles, la planificación familiar y la anticoncepción, el tratamiento de trastornos de salud mental y el diagnóstico y tratamiento del cáncer”, explicó el director.

Ante esto y frente a nuevas reactivaciones de actividades en muchos países, la OMS recomienda a los gobiernos y autoridades que realicen una clasificación de los servicios para identificar prioridades.

Las personas deben desempeñar su papel tomando las medidas que está comprobado que funcionan para protegerse a sí mismas y a los demás: mantenerse al menos a un metro de distancia de los demás, lavarse las manos con regularidad, practicar la etiqueta respiratoria de cubrirse al toser y estornudar y usar una mascarilla.

“Evite las «tres C»: espacios cerrados, lugares concurridos y entornos de contacto cercano”, explicó Tedros.

ANF…

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