Priorizarán el caso de Sebastián para que reciba un trasplante de riñón

El ministro de Justicia, Héctor Arce, tras una visita que realizó la noche de este jueves a la familia de Sebastián, el niño que sufrió la extirpación por error de un riñón sano y en lugar del que estaba dañado por un tumor, anunció que el Gobierno se hará cargo del tratamiento que requiera el menor y que se priorizará su caso en la lista para que sea sometido a un trasplante de riñón.

Arce, tras abandonar el sanatorio donde se encuentra internado el menor, indicó que Sebastián se encuentra estable. Además calificó de inverosímil la equivocación que cometió el médico que retiró, del niño de tres años que padece cáncer, un riñón sano cuando tenían que extirparle el otro que estaba afectado.

“Cuesta creer esta equivocación, es demasiado grave, pero nos interesa la salud del niño, le hemos transmitido a la familia que el Gobierno se hará cargo del tratamiento médico, nos haremos cargo íntegramente del trasplante”, afirmó Arce.

Agregó que se coordinará con el Ministerio de Salud para colocar a Sebastián en la lista de prioridad para recibir un trasplante de riñón.

Sebastián antes de ser intervenido en el quirofano

MEDICO SERA SOMETIDO A UN PROCESO POR MALA PRAXIS

Una operación programada para extraer el riñón izquierdo con tumor canceroso del niño Sebastián Justiniano Poquiviquí (3) terminó mal en el hospital Oncológico, pues el cirujano pediatra Róger R. Moreno Buchón extirpó por equivocación el riñón sano. Luego, en otra intervención quirúrgica, tuvo que retirar el órgano enfermo, y dejó en un estado crítico al pequeño paciente, que ahora se encuentra con pronóstico reservado en una sala de terapia intensiva del Hospital de Niños Mario Ortiz.

El suceso ha causado indignación en la familia, conmoción en la ciudadanía, críticas en las redes sociales, lamentaciones en el ámbito médico y la reacción de autoridades locales y nacionales, que han cerrado filas para garantizar una atención preferencial al niño, dado que su familia es de escasos recursos y tiene su domicilio en San José de Chiquitos.

Además, el Ministerio Público ha conformado una comisión de fiscales para dar con los responsables de la mala praxis. El fiscal José Parra, a cargo de dicha comisión, ya inició las pesquisas preliminares en el Oncológico, donde ayer tuvo acceso a la historia clínica, ordenó el secuestro de los órganos que estaban en el laboratorio de patología y solicitó la relación nominal de todo el personal médico, enfermeras, anestesiólogo e instrumentistas que participaron en la operación.

Asimismo, la Secretaría de Salud y Políticas Sociales de la Gobernación y el Ministerio de Salud han pedido una auditoría médica del caso para verificar el protocolo que se siguió.

La fatídica intervención

El niño Sebastián llegó con sus padres al hospital Oncológico el 14 de julio para recibir tratamiento por un tumor renal. Allí le practicaron seis sesiones de quimioterapia para bloquear el nódulo maligno y para reducir el riñón izquierdo a objeto de extraerlo para evitar que las células cancerosas puedan invadir y dañar tejidos y órganos cercanos.

La intervención se programó para el 5 de septiembre. El pequeño ingresó al quirófano antes de las 8:00 y, alrededor de las 9:00, el personal entregó a los padres un informe escrito sobre la conclusión de la operación. Al leer los datos, Ever Justiniano Pérez (26) inmediatamente supo que algo estaba mal, pues el papel señalaba que a su hijo le habían extraído el riñón derecho y él sabía que el izquierdo era el afectado.

“Lo ingrato fue que vi en el papel que decía que le sacaron el riñón derecho. Busqué al doctor y le pregunté que había pasado. Subió a verificar lo que hizo y a la vuelta me dijo: ‘Hice una estupidez, saqué el que no era’. En la segunda operación sacó el riñón malo, pero lamentablemente antes había sacado el bueno y mi hijo quedó sin riñones. No pidió disculpas, pero nos dijo que iba a hacer todo lo posible por que mi hijo se sane”, dijo lloroso Ever.

El fiscal interino de Santa Cruz, José Centenaro, manifestó que su despacho abrió una investigación de oficio para esclarecer los hechos. “Estamos partiendo de esa premisa de una negligencia médica. El delito se adecuaría inicialmente a una lesión gravísima porque hay la pérdida de un órgano; sin embargo, todo lo arrojará la investigación”, indicó.

Sobre el médico, Urenda dijo que es un especialista en cirugía pediátrica con experiencia suficiente porque trabaja desde hace muchos años en la CNS y en el Oncológico como voluntario. “Es una pena que un profesional con esa antigüedad y esa categoría le hubiera sucedido esta desgracia. Esto se pudo dar por muchos factores, por cansancio u otras causas que no puedo determinar yo, sino otros profesionales”, dijo.

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