OEA ratifica irregularidades en las elecciones de 2019 y desmiente a Salamanca

Por medio de un comunicado, la Organización de Estados Americanos (OEA) confirmó las irregularidades registradas en las elecciones presidenciales de octubre de 2019, restando credibilidad a la pericia presentada por la Fiscalía General del Estado, realizada por la universidad de Salamanca.

El estudio pericial, pagado por la Fiscalía, se refiere única y exclusivamente a temas informáticos con base en información desconocida y proporcionada por el ente estatal, y no abarca otros asuntos de suma importancia para comprender de manera integral los hechos de 2019. Asimismo, este ejercicio se llevó a cabo mucho tiempo después de la elección, fue realizado a distancia, por un equipo sin experiencia en materia electoral y contratado por la propia Fiscalía”, refiere parte del comunicado oficial.

Por medio del comunicado, la OEA refiere que, a pesar de las profundas deficiencias de este informe pericial, la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia resalta que su principal acierto es que confirma los graves hallazgos en materia informática contenidos en el Análisis de Integridad Electoral llevado a cabo por la SG/OEA a petición del Gobierno de Bolivia en 2019. Por ejemplo, ratifica la utilización de dos servidores ajenos a la estructura tecnológica establecida para el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).

 También ratifica que el entorno permitía la manipulación de los datos, suplantación de actas o cualquier otra maniobra a través de usuarios con privilegios root en TREP y cómputo; la falta de registros que impiden determinar la actividad de los usuarios sobre las bases de datos; que se redirigió el tráfico hacia una red externa que estaba fuera de dominio, administración, control y monitoreo del Tribunal Supremo Electoral (TSE); que hubo destrucción de la evidencia; y otros aspectos que comprometen la integridad de los sistemas utilizados en las elecciones de Bolivia en 2019.

Además de coincidir en estos hallazgos graves y de haber señalado que el proceso electoral tuvo “errores imperdonables”, Juan Manuel Corchado, responsable del estudio, declaró: “Hemos hecho un informe a posteriori, años después del suceso (de 2019), centrado en los datos que la Fiscalía General de Bolivia nos ha transmitido (…) y se centra en el estudio de los datos y lo que pasó con ellos. El informe (de la OEA) va mucho más allá, ellos hacen un informe de todo el proceso electoral; nosotros ahí no nos hemos metido porque no tenemos datos”. “Nosotros nos hemos limitado a analizar las bases de datos”.

Es importante recordar que las verdaderas funciones del primer servidor oculto y la existencia del segundo fueron descubiertas por los técnicos de la OEA durante su trabajo de campo, ya que no habían sido incluidos en la documentación sobre el esquema informático entregado por las autoridades electorales. Es decir, se ocultó esta información y sólo se admitió su existencia una vez descubierta por los expertos de la OEA. No se puede concluir, como lo hace el informe pagado por la fiscalía, que no haber reportado estos servidores constituye negligencia o que es parte de un incidente involuntario. La incorporación de estos servidores constituye una manipulación en la infraestructura tecnológica y es parte de la red de mentiras con la que se buscó engañar al equipo de la OEA y a toda la población boliviana; refiere otra parte del informe.

Lea el informe completo aquí: http://www.oas.org/fpdb/press/Com-SFD-Bolivia-.pdf

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